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25.3.09

Woodstock retorna a la magia de los orígenes en su 40º aniversario

El mítico festival de Woodstock vuelve en una nueva edición con la que se pretende, según su promotor Michael Lang, volver a las raíces recuperando el espíritu original con el que nació hace ya cuarenta años evitando espectáculos tan lamentables como el que se produjo en la celebración del 30º aniversario con graves incidentes y enfretamientos.

La organización apuesta por un festival ecológico y los promotores ya han anunciado que podrían estar presentes algunas de las bandas que tocaron en la primera edición del 69 como por ejemplo The Who, Santana o Crosby, Stills and Nash, que ya han comunicado su asistencia de manera oficial.

En el plano económico, en declaraciones realizadas a The Times, Michael Lang afirma que necesita un patrocinador que aporte 10 millones de dólares en las próximas semanas para garantizar unos precios asequibles evitando lo que sucedió en la edición del 30º aniversario donde las entradas llegaron a superar los 180 dólares llegándose a emitir expresamente para la ocasión tarjetas de crédito del festival, dejando a un lado el espíritu libre con el que nació Woodstock allá por 1969.

Además se realizarán muchos más actos y se estrenarán una serie de films y documentales como el del director taiwanés Ang Lee titulado Taking Woodstock, también está previsto que salga al mercado un nuevo montaje de Woodstock: 3 days of peace and music, un documental de 1970 en el que participó un joven Martin Scorsese ganando el Oscar al mejor documental. Y por si todo esto fuera poco también se pondrá a la venta un pack de seis CD's con algunas de las actuaciones más memorables, asimismo Michael Lang lanzará al mercado un libro titulado The road to Woodstock.


Texto: Cuélebre

6.2.09

Bruce Springsteen: Working on a dream

Working on a dream es el título bajo el cual se pubica el nuevo trabajo de Bruce Springsteen producido y mezclado por el mítico Brendan O´Brien, pero antes de entrar en materia os voy a confesar que cuando fui a comprar el CD y lo tuve por primera vez en mis manos, al ver la portada me invadió una sensación que situaría entre el miedo y la expectación. Miedo a encontrar algo inesperado, y expectación ante la impaciencia por escuchar lo que había dentro de esa caja de cartón. Os anticipo que mis temores no se confirmaron.

El disco viene con trece temas cargados de un rock ´n´ roll al más puro estilo del “Boss” con canciones llenas de energía tales como “What love can do” o “Outlaw Pete”, pero tampoco hay que olvidar los medios tiempos y el saber hacer con la acústica en canciones como “Surprise, surprise”, todo un alegato a la celebración y la alegría.

“Working on a dream” es el tema que le da título al álbum, con un ritmo lento pero constante y acompañado del sonido más fiel y característico de los trabajos de Bruce Springsteen. Pero al escuchar todas y cada una de las canciones sólo hubo una que consiguió aportarme ese algo que no sé como explicar, “Queen of the supermarket”, su título en español sería algo así como “La reina del supermercado” y nada más allá de su nombre en ella se narra la historia de un amor secreto, el de un hombre corriente hacia una cajera de supermercado que ve a diario cuando va a hacer la compra. Quizás la canción no sea la mejor del disco para la mayoría a priori, pero criterios musicales aparte, para mí aquí lo verdaderamente importante es lo que se cuenta, una historia a pie de calle que nos puede ocurrir a cualquiera de nosotros en nuestra cotidianidad.

En “This life” llega el tiempo del relax, de la tranquilidad, guitarras muy armónicas con una melodía discreta y sin virtuosismos, en donde lo realmente destacable es como la suma de los instrumentos consigue crear un ambiente de equilibrio casi perfecto. Sin ser una mala canción, ni mucho menos, no destaca demasiado entre el repertorio, quizás por el gran nivel del resto de temas que incorpora.

Si tuviera que definir a esta canción en pocas palabras, serían: un rock a la vieja usanza. Se titula “Good eye”. En este tema destaca por encima de todo (incluso por encima del propio Bruce) una armónica presente de principio a fin que aporta esa esencia rockera más pura, con una base contundente y directa conformada por unos excelentes bajo y batería que construyen los cimientos de una canción con reminiscencias bluseras y que en algunos fragmentos puede recordar a unos entrados en años Rolling Stones.

Continuando con mi experiencia me encuentro con dos nuevas canciones que marcan un cambio de tercio en el disco, “Tomorrow never knows” y “The last carnival”. Aquí el que adquiere todo el protagonismo es Bruce Springsteen, que apenas acompañado por un par guitarras y unos sutiles coros nos deja dos diamantes en forma de canción de autor, con un tempo sosegado en el que disfrutar del camino se convierte en lo primordial.

La identidad de “Life it self” viene marcada por un excelente bloque de guitarras al igual que en el resto de instrumentos, donde se aprecia la gran calidad de los músicos que han participado en el proyecto, observándose que se puede realizar un gran trabajo sin grandes alardes. En “Kingdom of days” me han sorprendido muy gratamente los arreglos que se han realizado en la canción en lo que se refiere a acompañamiento, incluyéndose un piano y un xilófono, aunque la estrella en este apartado ha sido el violín que realiza un gran trabajo aportando a la canción ese toque mágico.

Y para cerrar el disco, “The Wrestler”, canción incluída en la banda sonora de la película protagonizada por Mickey Rourke bajo el mismo título. En esta canción de nuevo nos encontramos a un Bruce Springsteen a solas con su guitarra y un piano. Un tema muy intimista, que apela a los sentimientos, reflejando el sufrimiento y la dureza que a veces tenemos que afrontar a lo largo de nuestras vidas.

En definitiva, un disco muy completo con canciones movidas como "Lucky day" y más pausadas, con rock, con blues, y bueno, todos esos ingredientes que tan bien sabe combinar este maestro que esperemos nos siga regalando buena música durante mucho tiempo.

Texto: Cuélebre

28.1.09

Oasis, última incorporación al FIB Heineken

El grupo británico ha sido la última incorporación a este importante festival que se celebra cada mes de julio en las soleadas playas de Benicassim. Junto con Paul Weller, Kings of Leon y Franz Ferdinand se empieza a perfilar uno de los carteles con más peso dentro de la traca festivalera que se celebra durante la temporada estival en nuestro país.
Poco a poco iremos conociendo al resto de artistas que se añadirán para completar una de las propuestas musicales más interesantes de este recién comenzado 2009.

Más información: http://www.fiberfib.com/

Texto: Cuélebre

26.10.08

Olivia Ruiz: La chica chocolate


El Disco

La chica chocolate es la presentación en nuestro país de la francesa Olivia Ruiz. La cantante, que saltó a la fama después de haber pasado por la versión gala de Operación Triunfo (Star Academy), con sólo dos discos en el país vecino, ha revolucionado todo el panorama musical siguiendo un estilo fresco y muy personal.

Esto gracias, entre otras cosas, a la multitud de influencias de las que bebe: desde el flamenco por su ascendencia española, al swing, al rock o al folk sin ningún tipo de complejos. Despegándose, de esta forma, del camino más fácil y comercial para concebir una personalidad propia.

Pues bien, tras J'aime pas l'amour, La Femme Chocolat (más de un millón de copias vendidas) y el directo Chocolat Show, la joven artista cruza los Pirineos con La Chica Chocolate, que recoge temas de sus dos discos de estudio anteriores. En el disco se desenvuelve en francés, inglés y español con enorme naturalidad.

El LP, que se compone de 15 canciones (seis de las cuales grabadas en nuestro idioma), cuenta con la colaboración especial de Julieta Venegas en una de ellas: “Las migas de mi corazón”. Además, todas sus letras están aderezadas con un toque de ironía que les sienta muy bien.

Bien acompañada, se atreve incluso a componer algunos de los temas del disco para demostrar que lo suyo no es sólo cantar.

Discurriendo a través de una base de pop y varieté francesa, Olivia Ruiz toca variedad de estilos para contarnos pequeñas historias sobre sí misma y la vida en general. La diversidad no está sólo presente en los estilos e idiomas de los que se nutre el disco, sino también en los instrumentos: tales como guitarras, saxos o acordeones que le dan una mayor riqueza.

Estamos ante un LP con un carácter muy personal que sorprende, haciendo las delicias de los más exigentes y los consumistas sin criterio. La femme chocolat viene para quedarse.

El directo

Tras un anecdótico paso por Santander en 2007, Olivia Ruiz por fin ha decidido dejarse caer por estos lares para promocionar La chica chocolate. Las ciudades elegidas para la presentación en directo han sido Barcelona y Madrid con una acogida mejor de la esperada.

En Madrid, a pesar de que no ofreció un concierto espectacular, Olivia supo contentar al público que se desplazó hasta la sala Joy Eslava para verla, con guiños constantes a través de los que intentó implicar a los allí presentes.

Las características de la sala y de la actuación en sí, contribuyeron a crear un ambiente intimista en el que los asistentes podían prácticamente conversar con la cantante entre canción y canción.
Una música cargada de melodías pegadizas y letras divertidas hizo que en más de una ocasión se produjeran sonadas carcajadas entre el público que agradecido le devolvía el gesto a la artista en forma de aplausos y piropos.

Todas las canciones estuvieron impregnadas de ese toque folk que caracteriza
a la música procedente del país galo, utilizando instrumentos como el acordeón o el xilófono y la dinámica del concierto hacía que sin apenas tiempo para recuperarse se pasara de suaves acordes de guitarra a frenéticos ritmos calados hasta la médula de tintes rock.

Durante la hora y cuarto de actuación hubo intensidad y buen "feeling" a partes iguales aunque eso si, todo hay que decirlo, no fue uno de esos
conciertos que quedan grabados a fuego sobre todo por la escasa duración del mismo y por la ausencia, en algunos momentos, de un factor imprescindible para completar un buen papel, la garra.

En definitiva, un buen concierto pero sin grandes alardes, el público quedó satisfecho y la artista no decepcionó que al fin y al cabo es lo importante.


Texto: Cuélebre!! & Daniel San
Fotos:
www.olivia-ruiz.com & Rock Connection