27.11.09
BIENVENIDOS A ROCK CONNECTION
Un saludo.
José. A Martínez
Medeski, Scofield, Martin and Wood - "Julia"
21.4.09
Lacuna Coil: Shallow Life
Shallow Life, devuelve a la actualidad a Lacuna Coil después de tres años de silencio. Este quinto LP sigue la estela marcada por Comalies (2002) y Karmacode (2006), discos que supusieron un punto de inflexión para la banda y el éxito internacional.Con Shallow Life, nos encontramos con ante trabajo enérgico, quizás algo más pop en alguno de sus temas, pero igual de contundente que siempre. La mano de Don Gilmore (quien produjera a grupos como Linkin Park o Good Charlotte) está muy presente desde un inicio y acentúa la evolución que ha venido siguiendo la banda milanesa hacía un metal más comercial.
Doce son los cortes que componen este último álbum de los italianos que ya desde la primera escucha engancha. Los temas, compuestos como siempre por Cristina Scabbia y Andrea Ferro, van desde el amor que te atrapa por más que intentes impedirlo a la autoafirmación de la libertad individual. La mayoría, con más de una lectura que esconde cierta crítica.Hablando del disco, Andrea Ferro dijo: “‘Shallow Life’ es sólo un espejo de lo que se ve por ahí, es algo que primero debes ver dentro de ti. Se trata de un nuevo ciclo de canciones y es más claramente como nosotros mismos.”
En palabras de Cristina Scabbia, por su parte: “‘Shallow Life’ nos ha forzado a desafiarnos. Esto representa el modo que nosotros nos vemos en los días vivimos a través de la verdad, el amor y la mentira.”El carisma de Scabbia sale a relucir más que nunca en este nuevo disco en detrimento del otro vocalista de la banda (Andrea Ferro), porque las cosas como son, la auténtica líder de la banda es ella. Tanto es así que en muchas de las portadas dedicadas a la banda sólo aparece ella y es considerada por tantos otros como la reina del gothic metal actual. Y razones no faltan.
Shallow Life, es en su mayoría un disco para descargar energías, con canciones muy agitadas como pueden ser Survive o Unchained, aunque no faltan los temas más lentos de la mano de Shallow Life, tema que da nombre al álbum, o Wide Awake. En este sentido, la banda de Milán ha sabido configurar un trabajo bastante equilibrado donde se van alternando los tracks más agresivos y las baladas de la casa. Además, nos encontramos con algunas sorpresas como I like it para dar un punto diferente.
Como primer single, Shallow Life, llega con Spellbound para ir abriendo boca:
http://www.youtube.com/watch?v=l97nezRRsns
Lacuna Coil nos presenta un trabajo que a priori tiene el éxito asegurado, no defraudará a sus más fervientes seguidores y da la oportunidad a que los más escépticos se acerquen a su música.

Texto: Daniel San
Imágenes: Century Media
15.4.09
OASIS: NOCHE DE ROCK MULTITUDINARIA
ue la mayoría.14.999 personas debieron sentir cosas parecidas a las mías aquella noche del 12 de febrero en el Palacio de los Deportes. Impaciencia primero, aunque no fueran especialmente “tardones”, y después un primer estallido al escuchar las primeras notas de Rock and Roll star, canción con la que los hermanos Gallagher empezaron su concierto en Madrid. Después, en un espectáculo que duró alrededor de 75 min, se pudieron escuchar la mayoría de clásicos de la banda británica, intercalados con muchas de las canciones de su álbum más reciente “Digo out your soul”. Temas como Lyla –muy coreado- o The importance of being idle, ambos del penúltimo disco de Noel y Liam “Don´t believe the truth” calentaban el ambiente y hacía que el concierto no perdiera ritmo en la espera de esos “megahimnos” que son muchos de los cortes de la discografía de los de Manchester.
Y fueron entrando en escena. Supersonic, Slide away, The morning Glory o Don´t look back in anger crearon ese clima especial que generan los punteos de guitarra de esos hermanos enfadados. Un inmóvil Liam, con las manos en la espalda y plantado delante de un micrófono que le obliga a estirar el cuello, desafió con su voz a quienes duden de que él y Noel, además de emocionar, siguen siendo unos chicos chulos y muy malos.
Y entonces llegó Wonderwall. La más esperada. Odiada por lo visto ahora por su compositor Noel, aunque la cante Liam. No entendieron bien el mensaje, argumenta. Yo solo lo entiendo a medias, explico. Pero da igual, es
mi canción. Cuando empecé a escuchar el “Tin tin tiririntin”, mi traducción de los primeros acordes, me trasladé al comienzo de mi adolescencia. Aproximadamente con 14 años la escuché por primera vez. Me acordé después de todas las veces que la he escuchado desde entonces, el por qué la he sentido tan hondo siempre, las chicas por las que he sentido que nadie las quisiera de la manera que yo lo hacía en ese momento. Todas las cosas que debía decirlas y no sabía cómo.Durante esos cuatro minutos, no quise que nadie me molestara. Sólo mirar los numerosos mecheros y teléfonos móviles, la pantalla gigante y dejarme llevar. No puedo decir si Liam la cantó bien o mal, porque o no se le oía por tanto grito –el mío el primero por supuesto- o porque yo estaba en mi mundo. Se me hizo muy corto pero después de aquello, sé que el concierto había merecido la pena.
Oasis cerró definitivamente la noche con una versión de “I am the walrus”, tema de uno de sus grupos de cabecera y probablemente quienes más les hayan influido, The Beatles.
No están nunca a tope. No se mueven prácticamente nada. No traen coreografías. Viven encima del escenario enfadados con todo. Parecen hasta desganados. Pero en serio, si pueden, vayan a verlos. Son muy buenos.
Texto: Álvaro Díaz
25.3.09
Woodstock retorna a la magia de los orígenes en su 40º aniversario
ue nació hace ya cuarenta años evitando espectáculos tan lamentables como el que se produjo en la celebración del 30º aniversario con graves incidentes y enfretamientos.En el plano económico, en declaraciones realizadas a The Times, Michael Lang afirma que necesita un patrocinador que aporte 10 millones de dólares en las próximas semanas para garantizar unos precios asequibles evitando lo que sucedió en la edición del 30º aniversario donde las entradas llegaron a superar los 180 dólares llegándose a emitir expresamente para la ocasión tarjetas de crédito del festival, dejando a un lado el espíritu libre con el que nació Woodstock allá por 1969.
Además se realizarán muchos más actos y
se estrenarán una serie de films y documentales como el del director taiwanés Ang Lee titulado Taking Woodstock, también está previsto que salga al mercado un nuevo montaje de Woodstock: 3 days of peace and music, un documental de 1970 en el que participó un joven Martin Scorsese ganando el Oscar al mejor documental. Y por si todo esto fuera poco también se pondrá a la venta un pack de seis CD's con algunas de las actuaciones más memorables, asimismo Michael Lang lanzará al mercado un libro titulado The road to Woodstock.
Texto: Cuélebre
6.2.09
Bruce Springsteen: Working on a dream
El disco viene con trece temas cargados de un rock ´n´ roll al más puro estilo del “Boss” con canciones llenas de energía tales como “What love can do” o “Outlaw Pete”, pero tampoco hay que olvidar los medios tiempos y el saber hacer con la acústica en canciones como “Surprise, surprise”, todo un alegato a la celebración y la alegría.

“Working on a dream” es el tema que le da título al álbum, con un ritmo lento pero constante y acompañado del sonido más fiel y característico de los trabajos de Bruce Springsteen. Pero al escuchar todas y cada una de las canciones sólo hubo una que consiguió aportarme ese algo que no sé como explicar, “Queen of the supermarket”, su título en español sería algo así como “La reina del supermercado” y nada más allá de su nombre en ella se narra la historia de un amor secreto, el de un hombre corriente hacia una cajera de supermercado que ve a diario cuando va a hacer la compra. Quizás la canción no sea la mejor del disco para la mayoría a priori, pero criterios musicales aparte, para mí aquí lo verdaderamente importante es lo que se cuenta, una historia a pie de calle que nos puede ocurrir a cualquiera de nosotros en nuestra cotidianidad.
En “This life” llega el tiempo del relax, de la tranquilidad, guitarras muy armónicas con una melodía discreta y sin virtuosismos, en donde lo realmente destacable es como la suma de los instrumentos consigue crear un ambiente de equilibrio casi perfecto. Sin ser una mala canción, ni mucho menos, no destaca demasiado entre el repertorio, quizás por el gran nivel del resto de temas que incorpora.
Si tuviera que definir a esta canción en pocas palabras, serían: un rock a la vieja usanza. Se titula “Good eye”. En este tema destaca por encima de todo (incluso por encima del propio Bruce) una armónica presente de principio a fin que aporta esa esencia rockera más pura, con una base contundente y directa conformada por unos excelentes bajo y batería que construyen los cimientos de una canción con reminiscencias bluseras y que en algunos fragmentos puede recordar a unos entrados en años Rolling Stones.
Continuando con mi experiencia me encuentro con dos nuevas canciones que marcan un cambio de tercio en el disco, “Tomorrow never knows” y “The last carnival”. Aquí el que adquiere todo el protagonismo es Bruce Springsteen, que apenas acompañado por un par guitarras y unos sutiles coros nos deja dos diamantes en forma de canción de autor, con un tempo sosegado en el que disfrutar del camino se convierte en lo primordial.

La identidad de “Life it self” viene marcada por un excelente bloque de guitarras al igual que en el resto de instrumentos, donde se aprecia la gran calidad de los músicos que han participado en el proyecto, observándose que se puede realizar un gran trabajo sin grandes alardes. En “Kingdom of days” me han sorprendido muy gratamente los arreglos que se han realizado en la canción en lo que se refiere a acompañamiento, incluyéndose un piano y un xilófono, aunque la estrella en este apartado ha sido el violín que realiza un gran trabajo aportando a la canción ese toque mágico.
Y para cerrar el disco, “The Wrestler”, canción incluída en la banda sonora de la película protagonizada por Mickey Rourke bajo el mismo título. En esta canción de nuevo nos encontramos a un Bruce Springsteen a solas con su guitarra y un piano. Un tema muy intimista, que apela a los sentimientos, reflejando el sufrimiento y la dureza que a veces tenemos que afrontar a lo largo de nuestras vidas.
En definitiva, un disco muy completo con canciones movidas como "Lucky day" y más pausadas, con rock, con blues, y bueno, todos esos ingredientes que tan bien sabe combinar este maestro que esperemos nos siga regalando buena música durante mucho tiempo.
Texto: Cuélebre
28.1.09
Oasis, última incorporación al FIB Heineken
El grupo británico ha sido la última incorporación a este importante festival que se celebra cada mes de julio en las soleadas playas de Benicassim. Junto con Paul Weller, Kings of Leon y Franz Ferdinand se empieza a perfilar uno de los carteles con más peso dentro de la traca festivalera que se celebra durante la temporada estival en nuestro país.Poco a poco iremos conociendo al resto de artistas que se añadirán para completar una de las propuestas musicales más interesantes de este recién comenzado 2009.

Más información: http://www.fiberfib.com/
Texto: Cuélebre
7.12.08
ANTES MUERTOS QUE SENCILLOS
Rock de la vieja escuela en Madrid
Los New York Dolls salieron a divertirse y a divertir a la audiencia y así fue (como si no se explican las sonrisas de oreja a oreja que lucía la parroquia después del evento). Temazos que van desde clásicos como “Babylon” o “Looking for a kiss” hasta puñetazos más recientes, que no por ello menos recomendables; “We´re all in love”, “Dance like a Money”, pasando por versiones de rigor; la popularizada por Janis Joplin “Piece of my heart” o un tema de Bo Didley “Pills”.
Pero claro, no serían los New York Dolls si estas canciones no estuvieran aderezadas con los movimientos de cadera de David Johansen o el magnetismo de Sylvain Sylvain, que logran crear un ambiente tan festivo y alegre, como oscuro y desgarrador, ahí están los recordatorios del malogrado Thunders en "You Can't Put your arms around a Memory" enlazada con “Lonely planet boy”. Por supuesto este gran estado de forma lo hacen posible tanto Sammy Yaffa al bajo como Steve Conte, enchufadísimos desde el minuto uno.
No podían faltar “Trash” y “Personality crisis”, así que fueron tocadas como es menester, la peña se volvió loquísima y todos contentos. El año que viene prometen disco, no se ustedes pero yo no creo que lo deje pasar.
Discúlpenme, voy a pintarme los labios.
Texto & imágenes: Patilla Caliente
24.11.08
Simple Plan, Zebrahead, y K.I.G.H.: trío de ases en la noche barcelonesa
Tres de los referentes Punk-Pop del momento ofrecieron un memorable concierto en el Club Sant Jordi (Palau Sant Jordi) de Barcelona ante cientos de seguidores. Simple Plan se revela como la mejor actuación de la velada con un marcado sabor español.
Cientos de jóvenes se concentraron en la noche del sábado en una larga cola que circundaba los alrededores del Palau Sant Jordi en Barcelona. Algunos llevaban allí desde primeras horas de la mañana, esperando a que las puertas del recinto fuesen abiertas por la tarde. La espera merecía la pena, ya que esa noche actuarían tres referentes de la escena punk-pop del momento. Gritos, coreos varios de las canciones y adolescentes enfervorizados fueron la tónica general de la espera. A las 7 de la tarde se abrieron las puertas de Sant Jordi Club. Una sala imponente recibía a los asistentes.
En un escenario grande, pero austero, salieron a escena los primeros de la noche, Kids In Glass Houses. El grupo de Gales estuvo muy activo en el escenario aun viendo que el público no respondía como se esperaba. De hecho fue una actuación tan enérgica que el cantante de la formación, Aled Phillips, recibió un fuerte golpe en la cara propiciado por el mástil de la guitarra de Joel Fisher en el comienzo del concierto. En la actuación repasaron temas de su primer disco Smart Casual.
No faltaron canciones como la ya famosa “Saturday”, la enérgica “Fisticuffs”, y su último single “Give Me What I Want”. La actuación del quinteto estuvo marcada, en la parte negativa, por una defectuosa ecualización sonora. Esta tuvo como consecuencia que las líneas vocales se escuchasen a un nivel muy bajo a pesar de los esfuerzos del cantante.
Los segundos en aparecer en escena fueron Zebrahead. La consolidada formación norteamericana llenó de fuerza el escenario gracias a sus siempre enérgicos temas que conectaron de manera efectiva con el público. Los asistentes al concierto no pararon de saltar y corear los temas de la banda. De hecho, muchas de las personas allí presentes habían asistido sólo para ver a Zebrahead, lo que se reflejó claramente durante la actuación de los norteamericanos. Durante el concierto repasaron temas de discos como “Broadcast To The World”, o el recién estrenado “Phoenix”. E incluso, a mitad de la actuación, Pierre Bouvier y Sebatién Lefebvre (Simple Plan) se atrevieron a entonar un tema con la banda norteamericana como anticipo de lo que vendría después.
La nota amarga de la actuación fue brindada, de nuevo, por el desastroso balance en la ecualización instrumental. Como resultado de ésta, la batería cobró demasiado protagonismo (Algunas veces incluso sobresaturando el sonido debido al uso de doble pedal para el bombo) y las líneas vocales fueron relegadas casi a un segundo plano. Este hecho provocó que las personas que se encontraban en las primeras filas apenas pudiesen apreciar las voces de los dos cantantes. Dejando de lado este pequeño inconveniente, Zebrahead ofreció una actuación notable que fue clausurada con el tema que les llevó a la fama mundial: “Playmate Of The Year”.
Pero el plato fuerte de la noche fue servido a manos de la banda canadiense Simple Plan. El grupo, que es uno de los actuales referentes del punk-pop a nivel internacional, ofreció una actuación memorable en la que destacó el humor, la conexión con el público, y sobretodo la música. “Generation”, tema contenido en su nuevo disco SP, fue la canción escogida para abrir la actuación. Los cinco de Canadá sólo se vieron acompañados de una batería de amplificadores de color blanco, que dotaban al escenario de gran elegancia, y un fondo que mutaba mediante diversas lonas. En un escenario sobrio y distante de grandilocuencias Simple Plan ejecutó, uno tras otro, temas pasados y presentes. E incluso hubo tiempo para las versiones, ya que mediante un ‘medley’ la banda canadiense tocó diversos temas ajenos como por ejemplo “I Kissed A Girl” de Kate Perry.
El grupo conectó en todo momento con los allí presentes: invitaciones a cantar, frases en español, continuos chistes e incluso una canción cantada en español, hicieron que el grupo se ganase al público desde el primer momento. Entre las canciones elegidas para la noche figuraron éxitos internacionales como “Welcome To My Life”, “When I’m Gone”, o “I Do Anything”. Temas que han llevado a la formación a lo más alto de la escena músical pop-punk. Como momento emotivo de la noche cabe reseñar el momento en el que Pierre Bouvier, cantante de la formación, se dispuso a entonar “Save You”, canción dedicada a su hermano enfermo de cáncer. La banda canadiense quiso cerrar la actuación con “Perfect”, una entrañable canción de su disco No Pads, No Helmets, Just Balls, que fue coreada por el público con gran emoción.
Simple Plan, Zebrahead y Kids In Glass Houses seguirán de gira por Europa durante este mes.
Texto: Luís José Masa González
Foto: Pablín
10.11.08
YAKUZAS: Es sólo Rocanrol… pero nos encanta (Sala Taboo, 6/10/08)
Con el contundente "Arde o Muere" comenzaba una velada de rocanrol en estado puro que logró conectar desde los primeros acordes con el público asistente. Después llegaron temas más canallas como "¿Te hace esto tu chico?" o "Bésame, estoy borracha", que representan la idiosincrasia de los Yakuzas y hacen que la conexión entre la banda y el público sea total. Un público que demuestra en cada bolo su fidelidad al grupo. Da igual si tocan un jueves y al día siguiente hay que madrugar, la realidad es que están consiguiendo mover a la gente.
Pero más allá de tener un repertorio fijo, cada show que nos proponen los Yakuzas tiene algo diferente que lo hace especial. Anoche, para no ser menos, también hubo hueco para presentar dos temas nuevos. "Es sólo Rocanrol", que supone toda una declaración de principios, y "Ya dormiré cuando esté muerto", que refleja el espíritu juerguista de la formación.
Además de la fuerza y seguridad que demuestran sobre las tablas, los Yakuzas
tienen algo muy claro: hay que seguir mejorando. Quizá sea esa cabezonería por ser cada día un poco mejores lo que ha llevado a que muchos de los temas ya míticos de la banda, como "Tanakatana" o "Magnetismo Personal", hayan ido evolucionando a la vez que el grupo. Se notan las horas en el local de ensayo intentando pulir los pequeños detalles para conseguir un resultado mejor. Si escuchásemos el primer bolo que dieron allá por las navidades del año pasado, nos daríamos cuenta de que hablamos de otra banda; eso sí, sin perder la personalidad que les ha hecho ir creciendo poco a poco.Pero esto no ha hecho más que empezar. A los bolos que están dando por varias salas de la capital, hay que sumar el próximo lanzamiento de un nuevo EP del grupo, bajo el título de Bondage, que verá la luz en los próximos meses. Un trabajo en el que se verá reflejada la madurez y el saber hacer del grupo.
Texto: gonzaskatu
Fotos: Rock Connection
3.11.08
Bunbury: Helville de Luxe en directo
En Madrid, ante un público entregadísimo ya desde antes del comienzo mismo del concierto, Enrique Bunbury presentó en directo Helville de Luxe. Viejas canciones, nuevas sensaciones, algún tema de su último trabajo y misma energía fueron las notas dominantes del regreso del aragonés en solitario.El concierto dio comienzo de forma puntual, como sucede habitualmente con Bunbury, y lo hizo con ganas de entusiasmar al público con uno de sus clásicos: “El club de los imposibles”, a la que siguió “La señorita hermafrodita” y el segundo single de Helville de Luxe: “Hay muy poca gente”.
Las cartas estaban sobre la mesa y Enrique, acompañado de banda nueva, mostró su vena más
rockera a un público que no dejaba de corear sus canciones. Uno de los puntos fuertes del concierto fue el dar una vuelta de tuerca a los temas que le han acompañado desde el fin de Héroes. Desde “El extranjero” hasta “El viento a favor”, todos los temas anteriores a este Helville de Luxe sonaron con aires nuevos; donde cobró mucho más protagonismo la guitarra para darles un toque más agresivo pero sin perder su espíritu.
En este sentido la canción que se vio más renovada fue “Lady Blue”, que arrancó a solas con un piano para acabar haciendo vibrar a los fans con el lado más cañero del artista. Sin duda, uno de los momentos álgidos de la noche.
Además de repasar sus éxitos, no faltaron “Apuesta por el rock & roll” de su etapa en HDS y fija de sus conciertos, “Desmejorado” de su proyecto con Bushido, y “El tiempo de las cerezas” del directo que grabó con Nacho Vegas y que sirvió para cerrar la noche.
A pesar de las dos horas y media larga que duró el concierto, se echaron en falta más temas de Helville de Luxe. “El hombre delgado…”, “Bujías para el dolor”, “Doscientos huesos y un collar de calaveras”… y así hasta llegar a siete canciones fueron las elegidas para interpretar en directo. Dio la impresión de que no quiso arriesgarse y fue sobre seguro. Tal vez por temor a que el público no conectara tanto con el nuevo material que aún lleva poco tiempo en la calle.
Así, mientras algunos disfrutaron como enanos con las canciones de siempre; otros hicieron lo mismo, pero quedándose con la espinita de escuchar más temas nuevos, e incluso, alguno de los exclusivos de la versión en vinilo del disco.
Texto: Daniel San
Imágenes: www.enriquebunbury.com & Daniel San
26.10.08
Olivia Ruiz: La chica chocolate
El Disco
La chica chocolate es la presentación en nuestro país de la francesa Olivia Ruiz. La cantante, que saltó a la fama después de haber pasado por la versión gala de Operación Triunfo (Star Academy), con sólo dos discos en el país vecino, ha revolucionado todo el panorama musical siguiendo un estilo fresco y muy personal.
Esto gracias, entre otras cosas, a la multitud de influencias de las que bebe: desde el flamenco por su ascendencia española, al swing, al rock o al folk sin ningún tipo de complejos. Despegándose, de esta forma, del camino más fácil y comercial para concebir una personalidad propia.
Pues bien, tras J'aime pas l'amour,
El LP, que se compone de 15 canciones (seis de las cuales grabadas en nuestro idioma), cuenta con la colaboración especial de Julieta Venegas en una de ellas: “Las migas de mi corazón”. Además, todas sus letras están aderezadas con un toque de ironía que les sienta muy bien.
Bien acompañada, se atreve incluso a componer algunos de los temas del disco para demostrar que lo suyo no es sólo cantar.
Discurriendo a través de una base de pop y varieté francesa, Olivia Ruiz toca variedad de estilos para contarnos pequeñas historias sobre sí misma y la vida en general. La diversidad no está sólo presente en los estilos e idiomas de los que se nutre el disco, sino también en los instrumentos: tales como guitarras, saxos o acordeones que le dan una mayor riqueza.
Estamos ante un LP con un carácter muy personal que sorprende, haciendo las delicias de los más exigentes y los consumistas sin criterio. La femme chocolat viene para quedarse.
El directo
Tras un anecdótico paso por Santander en 2007, Olivia Ruiz por fin ha decidido dejarse caer por estos lares para promocionar La chica chocolate. Las ciudades elegidas para la presentación en directo han sido Barcelona y Madrid con una acogida mejor de la esperada.
En Madrid, a pesar de que no ofreció un concierto espectacular, Olivia supo contentar al público que se desplazó hasta la sala Joy Eslava para verla, con guiños constantes a través de los que intentó implicar a los allí presentes.
Las características de la sala y de la actuación en sí, contribuyeron a crear un ambiente intimista en el que los asistentes podían prácticamente conversar con la cantante entre canción y canción.
Una música cargada de melodías pegadizas y letras divertidas hizo que en más de una ocasión se produjeran sonadas carcajadas entre el público que agradecido le devolvía el gesto a la artista en forma de aplausos y piropos.
Todas las canciones estuvieron impregnadas de ese toque folk que caracteriza a la música procedente del país galo, utilizando instrumentos como el acordeón o el xilófono y la dinámica del concierto hacía que sin apenas tiempo para recuperarse se pasara de suaves acordes de guitarra a frenéticos ritmos calados hasta la médula de tintes rock.
Durante la hora y cuarto de actuación hubo intensidad y buen "feeling" a partes iguales aunque eso si, todo hay que decirlo, no fue uno de esos conciertos que quedan grabados a fuego sobre todo por la escasa duración del mismo y por la ausencia, en algunos momentos, de un factor imprescindible para completar un buen papel, la garra.
En definitiva, un buen concierto pero sin grandes alardes, el público quedó satisfecho y la artista no decepcionó que al fin y al cabo es lo importante.
Texto: Cuélebre!! & Daniel San
Fotos: www.olivia-ruiz.com & Rock Connection


